Archivo de la categoría: Qué me pongo para: protocolo

Qué me pongo para la celebración de Navidad de mi empresa

Casi todas las empresas celebran la Navidad con sus empelados. Existen diferentes manera de festejarla dependiendo del tamaño, el origen de la compañía y, sobre todo, del presupuesto. Lo más habitual es organizar una comida, normalmente un  almuerzo, aunque algunas compañías prefieren reunirse a la hora de la cena u organizar un cóctel, en muchos casos en las propias instalaciones de la empresa.  La mayoría de las veces no tenemos tiempo para ir a casa a cambiarnos de ropa, es decir, vamos a la celebración directos desde nuestro puesto de trabajo, así que debemos salir de casa por la mañana arreglados para la ocasión.

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Qué me pongo para una boda I: señoras, vestidos y tocados

En muchas ocasiones cómo vestirnos deja de ser una mera cuestión de estilo para convertirse en una auténtica cuestión de protocolo,  como por ejemplo   cuando nos invitan a una boda.

En algunas ocasiones, y se agradece  mucho,  la invitación indica cómo hay que ir vestido: la etiqueta o dress code. Pero esto no sucede con mucha frecuencia, y dependiendo del tipo de boda a la que  vayamos a asistir tenemos  que saber cómo arreglarnos.

Hoy vamos a empezar una serie de post  sobre cómo vestirnos para esta ocasión.

Dejando a un lado la norma básica de belleza, es decir, ponernos prendas que nos favorezcan,  hay otras reglas que siempre tengo en cuenta:

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Preparando looks de playa

Todos los veranos me pasa lo mismo: tengo que hacer por lo menos dos o tres versiones  diferentes de equipaje porque me gusta la mezcla del sol del Mediterráneo murciano con el fresquito de Asturias y, si puedo, hago alguna escapada a  otro país.  Acabo de volver de  viaje, ya os recomendaré sitios, y ahora me toca preparar los looks de playa. Me encanta la ropa para ir al mar, pero casi nunca voy de tiendas antes de verano para comprarla. Lo que me divierte es ir encontrando cosas en los sitios a los que voy de vacaciones y no importa demasiado si las compro  en una tienda buena o en un mercadillo. Cuando preparo la maleta elijo lo que más me apetece de mi fondo de armario y luego, cada año, añado alguna cosa que voy encontrando. Ayer al preparar la maleta pensé: ¿y si  hago algunas fotos y escribo  un post?, y aquí tenéis algunas de las cosas que me llevo este verano teniendo en cuenta que primero toca Mediterráneo y después Asturias.  Hay que pensar en playa, barco,  aperitivos en chiringuitos, comidas en terrazas de restaurantes a la orilla del mar… y lancha por la ría de Villaviciosa, a veces en tardes frequitas. Recuerdo los sitios donde he comprado la mayoría de las cosas, pero no el nombre de las tiendas.

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Dónde comer y qué ponerse después de Navidad

No hay nada más difícil que afrontar la vida cotidiana después de una ruptura. Lo que más nos apetece es quedarnos en casa sin salir ni ver a nadie, y esta situación se acentúa cuando la ruptura es con nuestras propias lorzas navideñas.  Qué duro es acabar con ellas después de pasar todas las fiestas saliendo a todas partes pegados a ellas,  incluso cuidándolas y alimentándolas. Si por lo menos pudiéramos encerrarnos en nuestra habitación durante un par de semanas hasta olvidarlas… pero no: tenemos que arreglarnos, y con la misma ropa de hace un mes, seguir asistiendo a comidas y hacer nuestra vida como si nada.

Como soy consciente de la dificultad de afrontar la dietadenero, recojo en este post unas cuantas ideas  para adelgazar, vestirnos y salir a comer sin engordar, incluso haciendo un poco de dieta, para aquellos que tenemos que seguir con nuestra vida cotidiana en la que difícilmente encaja un régimen.

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Qué me pongo para una comida de trabajo

Como os conté en el post sobre dónde ir y qué ponerse en una primera cita, otra de las preguntas que más me plantean en este blog  es dónde organizar almuerzos de trabajo y cómo vestirse.

Aunque hay unas reglas que se aplican con carácter general sobre qué ponerse en un almuerzo o cena de trabajo, también hay que tener en cuenta el tipo de empresa para la que trabajamos, con quién comemos y a qué hora. En cualquier caso, aquí os haré mis sugerencias y recogeré las recomendaciones de  las personas a las que he ido entrevistando. Imagino que echaréis de menos ideas para algunos casos concretos, pido disculpas.

Como regla general, en las comidas de trabajo, sean almuerzos o cenas, los hombres deberán ir vestidos  con traje y corbata, aunque hay excepciones, claro está. En  algunos  sectores como el  artístico, la  moda o  la publicidad  se suele ir vestidos de manera menos formal, pero en  cualquier caso, si se trata de un encuentro de carácter laboral, es mejor llevar traje.



Con respecto a las señoras, el abanico de posibilidades es más amplio, aunque la mayoría de las personas a las que he consultado  elegiría un traje de chaqueta. Algunas de las entrevistadas utilizan esta prenda como “uniforme”, y se visten así siempre que saben con antelación que van a tener un almuerzo de trabajo.  En mi caso, el traje de chaqueta y pantalones es un básico para las citas  profesionales. En muchos sectores de actividad es recomendable contar con al menos un par de trajes de chaqueta  y algunas  camisas, como fondo de armario, para ir a trabajar.

Otra alternativa, igualmente acertada, son los vestidos sencillos y de un largo razonable- no hace falta ir por la rodilla pero tampoco se debe llevar una “falda-cinturón”. Se pueden llevar solos, con complementos sencillos si es a la hora del almuerzo o un poco más sofisticados si es  por la noche o con una blazer. Un aspecto a tener en cuenta a la hora de elegir el modelo es que tan inapropiado es pecar por defecto como por exceso, es decir,  por supuesto que es inadecuado asistir a este tipo de almuerzos con unos pantalones de pana y una chaqueta, pero es igual de poco acertado hacerlo con un vestido que por su tela, corte o diseño sea el indicado  para un cóctel. No penséis que exagero, en mi mundo profesional no suelo encontrarme a gente vestida  de sport en reuniones formales de trabajo, pero si a muchas señoras que parece que  vienen vestidas con el traje de la fiesta de la noche anterior.

El mismo atuendo del día  nos sirve para la noche cuando es una prolongación de la jornada laboral, pero en otras ocasiones la cena se  organiza para pasar un rato más relajado; en esta ocasión  el look será más informal. Para los chicos  recomiendo chaqueta sport,  y  para las chicas pantalones y camisa sport  o vestido. También puede ser justo lo contrario, que nos inviten a una cena formal, entonces habrá que vestirse como indique el protocolo.

A veces, cuando asistimos a congresos, jornadas, etc., el programa incluye almuerzos y cenas. Los almuerzos suelen ser un paréntesis en la agenda laboral y no modifican  nuestro vestuario; sin embargo, la cena suele ser algo diferente.  Lo mejor en estos casos es leer el programa con suficiente antelación, ya que casi seguro incluirá etiqueta o  dress code. Cuando estemos en nuestra propia ciudad no ofrece mayor problema, porque podemos ir a casa y vestirnos adecuadamente, pero cuando tenemos que desplazarnos mejor tener todo previsto.

Hay que contar con posibles cambios de temperatura y por lo menos tener siempre un chal en la maleta, así como con un par de zapatos y medias de recambio: nunca se sabe si al final del día seremos capaces de subirnos en los tacones altísimos que habíamos previsto. Los señores también deberían contar con una corbata de más: las manchas en las corbatas y las carreras en las medias siempre llegan en el peor momento.

Creo que lo mejor es  estudiar nuestro armario al principio de temporada y, teniendo en cuenta nuestra profesión,  hacernos con las prendas necesarias para poder asistir a los actos que normalmente ocupan nuestra agenda. Yo siempre tengo un par de trajes de chaqueta de pantalón en el fondo de armario, pero confieso que, en los últimos años, me he hecho adicta a los vestidos con botas altas de día y con taconazos por la noche.

Donde ir y qué ponerse en la primera cita

Una de las preguntas que más me plantean desde que hago este el blog es dónde ir y qué ponerse en una primera cita seguida de dónde organizar almuerzos de trabajo y cómo vestirse adecuadamente cuando tenemos uno. Estas cuestiones aparecen respondidas en las entrevistas sobre “dónde ir que qué ponerse”, pero al ver el interés que suscitan voy a dedicar un post a cada una de ellas analizando y agrupando las respuesta que he obtenido hasta ahora de las personas a las que he ido entrevistando.

Hoy empezamos por dónde ir y cómo vestirnos para una primera cita. Prepararnos para la misma tiene dos dificultades añadidas a cualquier otro encuentro: No conocemos mucho a la persona con la que hemos quedado y no sabemos a qué sitio va a llevarnos. No nos engañemos, tengamos la edad que tengamos, seamos más o menos presumidos, dispongamos de más o menos dinero para elegir un sito mejor o peor, damos mil vueltas hasta que nos decidimos por dónde hacer la reserva y revisamos el armario de un extremo a otro cientos de veces hasta que elegimos qué ponernos.

Kabuki

Espero que las ideas de todas estas personas que entrevisto,  mujeres y hombres de entre 18 y 60 años, te den algunas ideas para aprovechar las rebajas y adquirir algunas prendas básicas que te ayuden a que tus citas de 2011 sean un éxito.

Antes de nada piensa en lo que te favorece, qué te sienta mejor, qué cosas quieres disimular porque no te gustan mucho de tu cuerpo y qué cosas quieres destacar porque son tus puntos fuertes y, a partir de ahí, empieza a arreglarte.

A la hora de elegir qué ponernos es increíble comprobar que a casi todas las edades nos decantamos por el mismo tipo de ropa para una primera cita y no sólo eso,  además, si les preguntáramos a ellos cómo les gustaría que  llegaras vestida coincidirían con nuestra elección y lo mismo sucede a la inversa. Entonces ¿para qué nos probamos el armario entero si, al final, nos vamos a decidir siempre por el mismo tipo de ropa?

El look estrella para mujer en una primera cita, según los hombres y mujeres consultados, es un vestido corto, mejor de color oscuro y zapatos de tacón alto. Al mismo, la mayoría de las mujeres, añadimos buenos complementos: bolso, collar, pendiente y a ellos les gusta que estemos bien peinadas y que llevemos un buen perfume.

El otro  tipo de ropa que solemos ponernos para estas ocasiones  y que, sin embargo, ningún chico de los entrevistados nos pediría que nos pusiéramos,  es un tipo de conjunto más polivalente, para poder adaptarlo según el tipo de sitio al que nos lleven: pitillos  o vaqueros negros con un bonito top y complementos, acompañados de  una blazer y un foulard. Siempre con tacones, ya  sean botas, botines o zapatos. El top, en la mayoría de los casos, cuenta con un bonito escote.  La chaqueta y los complementos nos los ponemos para llegar arregladas y si el sitio es más informal, con disimulo, poder quitarnos algo.

En cuanto a los chicos casi todos elegirían vaqueros oscuros o chinos con camisa y una chaqueta sport. Casi en un 90 por ciento de los casos intentarían no ponerse corbata y la mayoría, salvo en algunas ocasiones, se pondrían zapatos. Casi todas las chicas, de todas las edades, coincidimos en que vestidos así es como más nos gustan  y es así como nos gustaría que vinieran vestidos en la primera cita.

A la hora de elegir el sitio donde reservar para esta primera ocasión, tanto chicos como chicas de cualquier edad, lo primero que intentamos  es averiguar los gustos “de la otra parte”, y  si esto no resulta posible la mayoría elegiríamos un restaurante con cierto aire romántico y donde se coma bien.  También se le da gran importancia a que sea un lugar con algo especial y que se note que la persona que lo ha elegido “se lo ha currado”. Nada más decepcionante que notar que nos llevan al primer sitio que les ha aparecido en la agenda de restaurantes.

A la hora de elegir restaurante  hay diferencias dependiendo de la edad. Los más jóvenes  se decantan pos sitios  informales, a buen precios y de moda como La Gabinoteca, Wagaboo o el Bar Tomate. A partir de los 30 ya empezamos a pensar en sitios más formales y de precios más elevados como: Astrid y Gastón, Loft 39, Kabuki, La Favorita, El Viejo León o Ramón Freixa. Algo muy importante, la elección debe ajustarse a nuestras posibilidades económicas.

Fotografías de dos sitios para presupuestos muy altos, pero son bonitas ¿no?

Ramón Freixa